Uno de los mayores obstáculos para alcanzar la seguridad alimentaria es la pérdida y desperdicio de alimentos. Cada año, hasta un tercio de los alimentos producidos en el mundo para consumo humano se pierde o desperdicia, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por su sigla en inglés).
Acabar con el hambre en el mundo parece un objetivo inalcanzable, pero las pequeñas y medianas empresas (PyMEs) que participan en el sistema agroalimentario tienen ventajas que pueden aprovechar para ofrecer soluciones a este desafío mundial.
Como todos los sectores de la economía, la industria de agricultura y alimentos es una que está en constante cambio. El desarrollo de nuevas tecnologías ha permitido mejorar procesos de producción y comercialización; y la facilidad con la que los consumidores pueden acceder a información los ha hecho ser más conscientes de lo que compran, cambiando así sus hábitos de consumo.
¿Tienes una empresa de alimentos y bebidas? ¿Has pensado en innovar procesos o productos para aumentar tus oportunidades?
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