Como muchos otros países, Japón cuenta con procedimientos estrictos para ingresar alimentos extranjeros a su territorio. Se trata de tres pasos: la notificación de importación, la inspección y la obtención del certificado de notificación.
Los productores que quieran vender productos alimenticios al país asiático deben cumplir con ocho obligaciones destinadas a cuidar la salud de los japoneses y evitar el ingreso de plagas al país.
Síguenos en